Alberto
Solari Magnasco, fundador del Haras Tarapacá, legó
a sus hijas la pasión por la crianza. La segunda de
sus hijas, se propuso un 1º de mayo de 1989 honrar a
su progenitor, en un desafío casi personal, apoyada
por un grupo de incondicionales de primer nivel, dando vida
al Haras Mocito Guapo, nombre del reproductor, que el propio
don Alberto eligió en Argentina, con la certeza de
que haría historia, aunque no alcanzara a gozar en
vida de cada uno de sus éxitos en Chile y el exterior.
En recuerdo a esa figura paterna, que vive en cada uno de
los rincones de su interminable belleza en Calera de Tango,
a catorce años de su nacimiento, Haras Mocito Guapo
es hoy uno de los criaderos sudamericanos de mayor prestigio
por sus sucesivos logros en las hípicas más
desarrolladas y exigentes del mundo.
Sólo basta nombrar a MALEK y MEMO, entre tanta descendencia
del maravilloso potro, para tener la certeza que desde el
cielo el espíritu de Alberto Solari es el que fortalece
a su emprendedora hija, en cuyo interior está toda
la fuerza del Haras Tarapacá
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